Catherine Coppari
AP Espanol
2/23/01
En las dos obras de Ana María Matute y Gabriel García Márquez, escriben sobre la noción de la familia y la influencia (positiva o negativa) que tienes las personajes dentro las obras Fiesta Al Noroeste y Crónica de Una Muerte Anunciada. Las dos obras se tratan de familias, donde los padres son mujeriegos y sus esposas eran como fantasmas que ambulaban dentro de la casa. También los dos hijos en las obras, son hombres que tienen muchos problemas y siempre estan rodeados de una influencia negativa.
En Fiesta Al Noroeste, Matute escribe sobre una familia que Juan padre, le gustaban todas las mujeres y que tiene otro hijo con una sirvienta que se llama Salomé, y la mujer real no le gustaba la vida porque su marido la ignoraba. También Matute escribe del hijo de Juan padre que se llama Juan Medinao. Él era un niño que tenía problemas y que no le gustaba a nadie porque era raro. Unos años después su hermanastro nace y Juan, le tiene rancor porque Pablo es el favorito de su padre, aunque nunca lo reconoció como hijo suyo.
Una vez crecidos, Juan se da cuenta de cuánto quería y necesitaba a su hermanastro Pablo Zacaro cerca de él. Pero no era posible porque Juan y Pablo tenían caracteres completamente distintos. Juan era miserable, avaro, egoísta, y solitario mientras Pablo era alegre, no era amante de las cosas materiales, le gustaba vivir rodeado de gente, y también era muy bueno. Por esas caracteristas negativas de Juan, nunca pudo estar con su hermanastro que tanto quería.
En Crónica de Una Muerte Anunciada, Márquez describe a una familia donde el padre Ibrahim Nasar también es mujeriego y su esposa no sentía ningún amor por la vida. Su hijo Santiago Nasar fue criado para mandar, porque él siempre hizo lo que quiso. Por eso fue acusado de haber abusado de Angela Vicario y sus hermanos se vengaron de él. Ellos pensaban que fue Santiago por su actitud ante la vida tan negativa.
Entonces en las dos obras, los padres jugaban un papel de absoluta autoridad y las esposas fueron mujeres sumisas, destinadas a vivr como una sombra dentro de la familia. Y por eso los dos hijos, Juan Medinao y Santiago Nasar fueron odiados por sus actitudes tan negativas, producto de la crianza que recibieron.